La preservación del cultivo tradicional del arroz de Calasparra, emblema gastronómico y agrícola de la región, se asegura con la puesta en marcha de un paquete de ayudas que se extenderá a 325 hectáreas. Esta iniciativa estratégica no solo salvaguarda las prácticas ancestrales, sino que también beneficiará directamente a 48 agricultores locales, pilares fundamentales de esta Denominación de Origen Protegida (DOP). Las expectativas para la presente campaña son optimistas, ya que la propia DOP anticipa una cosecha excepcional de tres millones de kilos. Este volumen subraya la vitalidad y la importancia económica del arroz de Calasparra, cuya calidad y singularidad son reconocidas a nivel nacional e internacional. Las subvenciones buscan reforzar la sostenibilidad del cultivo, asegurar la continuidad de su producción y mantener la excelencia que lo caracteriza. La inversión en estos agricultores y en sus tierras es una apuesta clara por el patrimonio agrícola y el desarrollo rural de la zona. Más información en https://mci2.es/