Han transcurrido cinco años desde que el último tren de Cercanías partió de la estación de Sutullena, en Lorca, con destino a Murcia, un 30 de septiembre de 2021. Aquel día, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y Adif prometieron un regreso de los trenes en tan solo dos años. Hoy, en el quinto aniversario de aquel último trayecto, Lorca y el Valle del Guadalentín continúan aislados, sin una fecha concreta para la recuperación de su vital conexión ferroviaria. Coincidiendo con esta triste efeméride, representantes del Partido Popular de la comarca se han reunido frente al Coso de Sutullena para denunciar el 'abandono' del ejecutivo central y los múltiples perjuicios que esta prolongada desconexión está causando. El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, ha sido contundente: 'Prometieron que estaríamos sin tren dos años y ya llevamos cinco. Necesitamos que nuestras ciudades vuelvan a estar comunicadas por ferrocarril con Murcia y Andalucía, y que San Diego se convierta en estación provisional de AVE y cercanías hasta que se concluya el soterramiento'. Los ediles y representantes populares, entre ellos los alcaldes de Totana, Juan Pagán, y Puerto Lumbreras, María Ángeles Túnez García, y el consejero de Fomento, Jorge García Montoro, han coincidido en señalar la decisión unilateral de Adif de no compatibilizar las obras con el servicio de Cercanías como la causa principal de esta situación. Una medida que difiere del proyecto original y de ejemplos previos de compatibilización de obras y servicio, como la plataforma del AVE en La Hoya. Las consecuencias para los ciudadanos del Guadalentín son alarmantes. El servicio de autobuses implementado como sustitución se ha revelado ineficaz, con constantes retrasos, autocares en malas condiciones y la supresión unilateral de servicios, provocando un colapso permanente de la A7 ante la masiva migración al vehículo particular. Esto ha generado problemas laborales, académicos y una progresiva degradación de la movilidad. Además, las obras han traído consigo cortes de tráfico, eliminación de plazas de estacionamiento, ruido y polvo, afectando gravemente al comercio, la hostelería y el turismo local, con un impacto económico aún por cuantificar. Los representantes del PP insisten en la urgencia de conocer las fechas exactas para la recuperación del servicio, no solo con Murcia y el resto del país, sino también con la costa de Águilas, Almería y Granada. Una conexión que consideran histórica y fundamental para potenciar el turismo, el desarrollo económico y combatir la despoblación, recuperando lazos comerciales, sociales y afectivos perdidos desde el cierre en 1984. Finalmente, han querido reconocer la 'paciencia, comprensión y colaboración' de la sociedad lorquina y del Guadalentín durante estos cinco años de 'molestias, alteraciones y dificultades' que, aunque reconocen como inherentes a obras de gran envergadura, no justifican la falta de soluciones y plazos concretos. Más información en https://mci2.es/